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Artistas de la Escuela de París y colección de relojes singulares del fondo de arte de Crèdit de Andorrà

Por primera vez se presenta al público una importante selección de obras de artistas nacionales de distintas generaciones que dieron lugar a la llamada Escuela Española de París. Exposición con motivo del 25º aniversario del Banco Alcalá 20 mayo 2014 - 1 junio 2014

Esta exposición presenta por primera vez al público una importante selección de obras de artistas nacionales de distintas generaciones que dieron lugar a la llamada Escuela Española de París, y de relojes singulares que por sus características y prestaciones son piezas curiosas y difíciles de encontrar. Las obras pertenecen al Fondo de Arte de Crèdit Andorrà, una colección privada forjada a lo largo de un cuarto de siglo, testimonio de la sensibilidad artística y cultural de Crèdit Andorrà.

Programa

Artistas de la Escuela de París
En el París de la modernidad, cosmopolita y vibrante, confluyen diversos estilos artísticos que revelan la influencia de la ciudad y que crean tendencia en todas las partes del mundo. A esta aventura de finales del siglo XIX y principios del XX, acudirán numerosos artistas jóvenes de toda Europa para pintar a la manera de París, entre ellos, autores españoles de distintas generaciones que se establecerán en la ciudad. Allí destacarán por un lenguaje propio y una aportación muy personal. Todos ellos formarán un grupo tan heterogéneo estilísticamente como compacto en sus inquietudes artísticas, la llamada Escuela Española de París.

En la Ciudad de la Luz confluyen los más diversos estilos artísticos, la bohemia creativa y el descubrimiento de las nuevas estéticas. Es el París de los ismos, del impresionismo, el luminismo, el preciosismo, el costumbrismo, el naturalismo, el expresionismo, el fauvismo, el cubismo, el post-impresionismo, el vanguardismo… Es el París de la modernidad y la ruptura con el pasado arcaico y académico.

Fue también en París donde surgió una nueva tendencia estilística que cambiaría la historia del arte, el Art Noveau o Modernismo. Se presentaba como un arte fresco y nuevo que no se reinventaba, sino que era diferente. Procedía de la revisión de lo tradicional, del Art & Crafts combinado con el estudio de la naturaleza (plantas, flores, animales) y ayudado por el descubrimiento de una estética nueva y alejada del mundo occidental, la japonesa. Toda esta combinación de elementos, sumada a los descubrimientos técnicos, tecnológicos y sociales, supuso uno de los mayores cambios experimentados en el mundo del arte. El modernismo se presentaría como el estilo hijo de las revoluciones tecnológicas, económicas, sociales y culturales del siglo XIX.
 
Hermen Anglada Camarasa
Clariana a Montserrat, circa 1937
Óleo sobre lienzo, 51,5x45 cm

Los nocturnos parisinos y el tipismo españolista dejan paso al paisaje cuando en 1914 Anglada Camarasa descubre Mallorca. Este cuadro, de gran exuberancia y colorido, recuerda su estancia en Montserrat (1937-39) que luego, exiliado en Francia, recreaba de memoria o a partir de apuntes que pudo llevar consigo.
 
Mariano Fortuny (Reus, 1838 – Roma, 1874)
Bodegón, 1853-55
Óleo sobre lienzo, 32 x 23,5 cm.

Fortuny llega a tal grado de refinamiento pictórico y preciosista que resuelve a la perfección la textura de los pétalos igual que la delicadeza de las mariposas. Con el declive del arte académico, el bodegón es tratado según las nuevas influencias, rompiendo con la tradición de fondo oscuro y triunfando la técnica y armonía del color sobre el tema.

Relojes singulares o curiosos

Se presentan doce ejemplares de los llamados relojes sin máquina, entre ellos cuatro piezas de combustión de incienso de origen chino, donde los diferentes aromas se suceden de hora en hora. Se exponen también cinco relojes de sol portátiles y dos más de combustión de llama, uno de aceite y el otro de vela, así como cuatro relojes construidos en Catalunya por los herreros del pueblo –no eran relojeros–, que reproducían a tamaño maqueta las máquinas que daban las horas desde lo alto de los campanarios.

A estos se añaden algunos ejemplares de procedencia europea y de estilos muy diferentes: una pintura con reloj que reproduce el Ángelus a cada hora; un reloj con proyector eléctrico procedente de los Estados Unidos que, quizá por influencia del cine, combina con éxito ambas funcionalidades; una pieza alemana que interpreta la melodía escocesa tradicional The Cambells are coming en un disco metálico de púas, claro antecesor del disco de pasta y del moderno disco compacto. Una selección curiosa y singular que se cierra con el reloj de porcelana francés en forma de caballete de pintor, el reloj hucha pensado para fomentar el ahorro, o las figurillas de animales que mueven las órbitas oculares para dar la hora. Un conjunto excepcional que nos muestra el complejo y rico mundo de la relojería, con infinidad de sistemas para señalar la hora.

Mataró
Reloj con sonería de horas y de cuartos, con una autonomía de funcionamiento de seis días. El disco de las horas es de plomo pintado y las agujas son de latón. Contrariamente a lo que es habitual, la armadura de la máquina bastidor, de las columnas y de las platinas es totalmente de latón. Es uno de los ejemplares más espectaculares. Autor: Joseph Saldari

 
 
  Fechas:
Del 20 de mayo al 1 de junio de 2014

Lugar:
Fundación Carlos de Amberes. Calle Claudio Coello, 99. 28006. Madrid
  Horario:
De lunes a sábado de 11.00 a 20.30h.
Domingos de 11.00 a 15.00h.

Entrada gratuita