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Ciclo de conferencias en torno a los tapices de Pastrana

La colegiata de Pastrana alberga uno de los Museos Parroquiales más interesantes de España. Conserva varios tapices flamencos, entre ellos una serie de cuatro paños que, según algunos, es la mejor colección del mundo en estilo gótico. Toledo, 11 y 25 de noviembre y 9 de diciembre de 2010

Presidencia Españala Europea

Tapiz Pastrana


Todas las conferencias serán en español y comenzarán a las 19:00h.

Museo de Santa Cruz, Toledo

  • Jueves 11 de noviembre: Fernando Checa (Comisario de la exposición), Introducción a los tapices de Pastrana y su iconografía
  • Jueves 25 de noviembre, Alejandro Massó, (Fundación Carlos de Amberes), La música tejida  /  Instrumentos y ritual militar en los tapices de Pastrana
  • Jueves 9 de diciembre, Paul Vandenbroeck (Universidad Católica de Lovaina / KMSKA, Amberes), La imagen de los musulmanes en los tapices


   

Organizan:

Fundación Carlos de Amberes
Junta de Castilla-La Mancha

Colaboran:

Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Fundación Caja Madrid
Fundación Inbev-Bailler Latour
Fundación Juan Entrecanales

 

     

La colegiata de Pastrana alberga uno de los Museos Parroquiales más interesantes de España. Conserva varios tapices flamencos, entre ellos una serie de cuatro paños que, según algunos, es la mejor colección del mundo en estilo gótico. Representan la conquista del Norte de África por parte del rey Alfonso V de Portugal, que por estas hazañas recibió el sobrenombre de “el africano”.

Se trata de una de las series más representativas del siglo XV, no sólo por sus excepcionales dimensiones, la maestría técnica en su ejecución y la enorme riqueza en materiales, sino también porque son uno de los escasos ejemplos que existen en tapicería en mostrar hechos contemporáneos, concebidos para exaltar el poder y la gloria del rey como conquistador y defensor de la Fe.

Los cuatro paños son de gran interés histórico como documento de su época. Narran las diferentes fases de la conquista de Arcila entre el 20 y el 24 de agosto de 1471 y la entrada en Tánger el 28 de agosto del mismo año. Todos ellos, con unas medidas aproximadas de once metros de largo por cuatro de ancho cada uno, presentan movidas escenas de estos acontecimientos guerreros y muestran, interpretados con toda fidelidad, el conjunto de soldados, armas, estandartes, elementos de guerra, barcos, ciudades, escudos y una infinidad de detalles, destacando la figura del rey Alfonso V y de su hijo el príncipe Juan. En su parte superior, largas leyendas en latín con caracteres góticos explican las escenas.

Se sabe muy poco de su procedencia. Con casi total seguridad se puede afirmar que fueron realizados en el prestigioso taller de Passchier Grenier en Tournai, por encargo del mismo Alfonso V o un admirador de su entorno, con una clara voluntad propagandística. Aunque no existen documentos que lo demuestren, las similitudes con otros tapices procedentes de este taller apuntan en esta dirección.

Es incierta la forma en la que los paños llegaron a España, y existen varias hipótesis al respecto. Por un lado, podrían haber sido tomados como botín en la Batalla de Toro, que enfrentó a Isabel la Católica con Alfonso V en la lucha por el trono español; también pudieron ser un obsequio personal del rey portugués al Gran Cardenal Mendoza como gesto de gratitud por su postura a favor de los prisioneros lusos. Incluso puede que nunca llegaran a Portugal sino que formaran parte del equipaje del Rey Felipe I el Hermoso cuando vino a Castilla y que, a su muerte en 1506, fueran vendidos en pública almoneda, quedándose con ellos el duque del Infantado. Entre las varias hipótesis aventuradas, la que reúne más consenso es la de que fueron dados al rey Felipe II por Rui Gomes da Silva (príncipe de Éboli), que vino a tener, entre otros títulos, el de primer duque de Pastrana. En 1628 se les localiza en el palacio de los duques del Infantado en Guadalajara y se sabe que en 1664 fueron donados a la Colegiata de Pastrana por la familia Mendoza.

Después de su conservación curativa por la prestigiosa Manufactura de Wit de Malinas, gracias a la iniciativa de la Fundación Carlos de Amberes, los tapices han podido verse, a partir de enero de 2010 y en el contexto de la Presidencias Española y Belga de la Unión Europea, en los Musées Royaux d’Art et d’Histoire de Bruselas, el Palacio del Infantado de Guadalajara y el Museo de Arte Antiga de Lisboa para exponerse ahora en el Museo de Santa Cruz de Toledo.

Se ha editado un monografía sobre los tapices en español, en portugués y en inglés.