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El auge del paisaje. Grabados holandeses y flamencos del s. XVII

Una cuidada muestra de treinta y seis grabados procedentes de la Colección Deltoro-Vives, además de dos grabados de Rembrandt de la Biblioteca Nacional de España. 26 de marzo - septiembre 2015

  
El Museo Carlos de Amberes Madrid acoge periódicamente exposiciones temporales de obra gráfica que complementan la visita a la colección permanente.

Con El auge del Paisaje. Grabados holandeses y flamencos del s. XVII se podrá disfrutar de una cuidada muestra donde se reúnen treinta y seis grabados procedentes de la Colección Deltoro-Vives, además de dos grabados de Rembrandt de la Biblioteca Nacional de España. Seleccionados por Concha Huidobro, jefa de Grabados de la Biblioteca Nacional entre 2004 y 2013, los grabados se distribuyen en cuatro secciones según su temática.

Durante el s. XVI, el paisaje va cobrando protagonismo como género propio, aunque sigue siendo, en muchos casos, el actor secundario en escenas religiosas, mitológicas, de costumbres, etc. Es en el siglo XVII, y especialmente en los Países Bajos, cuando logra su mayor esplendor, librándose de las ataduras de servir a otros géneros.


   


                                                                      PAISAJES NATURALES
Muestran la naturaleza sin la intervención de la mano del hombre. Los protagonistas de las imágenes son las montañas, los árboles, los valles, los ríos, etc. A veces aparecen algunas viviendas o figuras de pequeño tamaño que se pierden en la grandiosidad de las montañas, los bosques o los valles que las rodean. Unas veces son lugares inhabitados por donde solamente pasan algunos viajeros que descansan a la ribera de los ríos y prosiguen su camino y en otras, aunque aparecen algunas viviendas o algún pueblo lejano, predomina el aspecto agreste del paisaje natural.

Imagen: Johann Doetechum, Paisaje alpino, c. 1555/56. Además en la exposición grabados de Rembrandt, Lucas van Doetechum, Hans Bol, Simon Frisius, Anthonie Waterloo, Herman Saftleeven, Ignatius van der Stock, Jacob van Ruisdael, Äegidius Sadeler y Gillis van Scheyndel.


   


   
                                                                            
PAISAJES CON EDIFICIOS, VIVIENDAS,                                                                               RUINAS…
Se desarrollan bastante en Flandes y Holanda en el siglo XVII. Muestran un entorno habitado, donde hay iglesias, granjas, casas, molinos, castillos, puentes, ruinas, etc. En algunos casos corresponden a lugares identificados por los autores y en otros, aunque no siempre, han podido ser localizados por los historiadores del arte. Son paisajes a veces más rurales y a veces más urbanos, en ocasiones acompañados de pequeñas figuras o animales, que sirven para ambientar los espacios representados.

Imagen: Jan van de Velde II, Árbol desnudo entre ruinas. Además en la exposición granados de Rembrandt, Jan Both, Esaias van de Velde, Johannes Ruischer, Roelant Roghman, Gertruydt Roghman, Allaert van Everdingen, Jan van Goyen y Herman van Swanevelt.

 
                                                                    
PAISAJES CON FIGURAS
En ellos aparecen a menudo figuras, solas o formando escenas en las afueras de la ciudad. Estos personajes servían no sólo para dinamizar las escenas sino que proporcionaban un punto de referencia que venía a destacar la dimensión del paisaje. Pero además, se transmitía la idea del hombre como una parte integrante de la naturaleza. El campo se asociaba con las virtudes de la paz y de la serenidad.

Imagen: Jan van de Velde II, En el hielo, además en la exposición grabados de Hendrick Goudt, Pieter de Molijn, Simon Jacobsz de Vlieger y Pieter Bouts.


 


                                                                    
                                                                    
PAISAJES CON ANIMALES
A menudo las figuras van acompañadas también de animales, ya que éstos se hallaban estrechamente vinculados con la naturaleza misma. Se desarrollan, de este modo, escenas de caza, o simplemente pastoriles. En otros grabados, son los animales los únicos protagonistas de la escena, sobre todo, vacas, caballos y carneros, pues eran aquéllos que acostumbraban a ver los artistas a su alrededor y que constituían elementos característicos del paisaje holandés.

Imagen: Jan van de Velde II, La vaca blanca. Además en la exposición grabados de Jacob Savery, Claes Cornelisz Moeyaert, Lucas van Uden, Jan Both, Karel Dujardin, Herman Saftleven y Pieter Bout.






Entrada:
La entrada a la colección permanente incluye la visita a la exposición temporal.