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Félicien Rops (1833-1898). Un simbolista trasgresor

Esta muestra reúne casi un centenar de piezas - entre pinturas y obras sobre papel - realizadas por Félicien Rops a lo largo de toda su carrera. La mayor parte de ellas proceden del museo que lleva su nombre en su ciudad natal. Otras han sido cedidas por coleccionistas públicos y privados. Del 16 de enero al 24 de febrero de 2002

La obra de Félicien Rops (Namur, 1833 - Corbeil-Essones, 1898) no sólo constituye un capítulo fundamental de la modernidad en Bélgica - centro artístico crucial en los años finales del siglo XIX entre el realismo crítico y el simbolismo -, sino que sus imágenes han entrado a formar parte del imaginario decadente más perverso, en virtud de su obsesiva fijación por la mujer, el sexo y el mal. Pintores coetáneos como Vincent van Gogh admiraron sus "estudios costumbristas a veces de un realismo pavoroso", y un literato de la talla de Baudelaire manifestaba que "Rops es el único artista verdadero - tal como yo, y quizás sólo yo, entiendo la palabra artista - que he encontrado en Bélgica".

Formado bajo la influencia del realismo, Félicien Rops se interesa desde muy pronto por la caricatura y la captación aguda de tipos, que plasma en pinturas y litografías con incisivo sarcasmo. A partir de 1866, cuando realiza para Baudelaire el frontispicio de Les epaves, inicia una de las relaciones más sugerentes entre literatura y creación plástica de cuantas se llevaron a cabo en el siglo XIX.

Desde su instalación en París en 1874, se dedicó a pintar y dibujar apasionadamente los vicios de la sociedad moderna, caracterizando con sutileza mujeres degradadas por la prostitución y el alcohol. De 1878 es su obra más conocida Pornokratès, en la que el realismo incisivo, que había caracterizado su producción hasta entonces, se sustituye por un simbolismo irónico, donde la influencia del sexo en la condición humana se manifiesta de forma a la vez desbordante y cruda.

Su obra alcanza una de sus más altas cotas de demoníaca perversidad en Les Sataniques, de 1882, una serie que sedujo al escritor Huysmans e introdujo al artista definitivamente en los círculos del Simbolismo. A través del Sâr Péladan, conoce a Barbey d´Aurevilly, para quien ilustrará en 1883 Les Diaboliques. Ese mismo año fue invitado por el recién fundado Grupo de los XX, en torno al cual se gestó la modernidad en Bruselas, a participar en sus exposiciones.

Esta muestra reúne casi un centenar de piezas - entre pinturas y obras sobre papel - realizadas por Félicien Rops a lo largo de toda su carrera. La mayor parte de ellas proceden del museo que lleva su nombre en su ciudad natal. Otras han sido cedidas por coleccionistas públicos y privados.

En base a la evolución que fue experimentando su obra y teniendo en cuenta, además, los temas y las técnicas empleadas, se han establecido seis secciones: Un realismo caricaturesco y sórdido; Pintor de la vida; La belleza macabra; París, el descubrimiento de la mujer; Fantasías lujuriosas y El imaginario decadente.