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La Invención de la gloria. El rey Alfonso V y los tapices de Pastrana

En el Museu de Arte Antiga. Lisboa (Portugal) Del 12 de junio al 12 de septiembre de 2010

Lugar:
Museu Nacional de Arte Antiga
Morada: Rua das Janelas Verdes
1249 - 017 Lisboa
Telefone: (351) 21 391 28 00
Fechas: Del 12 de junio al 12 de septiembre de 2010
Horarios:
Martes: 14h00-18h00
Miércoles a Domingo: 10h00-18h00
Cerrado lunes y martes por la mañana
Entrada: 5€
Organizan:
Museu Nacional de Arte Antiga
Fundación Carlos de Amberes
Embajada de España en Portugal
Ferroser Ferrovial
Caja Duero
Caixa Geral de Depositos
Banco Espirito Santo
Colaboran:
Junta de Castilla-La Mancha
Diputación de Guadalajara
Diócesis de Sigüenza-Guadalajara
Fundación Caja Madrid
Fundación Inbev-Bailler Latour
Fundación Juan Entrecanales

La colegiata de Pastrana alberga uno de los Museos Parroquiales más interesantes de España. Conserva varios tapices flamencos, entre ellos una serie de cuatro paños que, según algunos, es la mejor colección del mundo en estilo gótico. Representan la conquista del Norte de África por parte del rey Alfonso V de Portugal, que por estas hazañas recibió el sobrenombre de “el africano”.

Se trata de una de las series más representativas del siglo XV, no sólo por sus excepcionales dimensiones, la maestría técnica en su ejecución y la enorme riqueza en materiales, sino también porque son uno de los escasos ejemplos que existen en tapicería en mostrar hechos contemporáneos, concebidos para exaltar el poder y la gloria del rey como conquistador y defensor de la Fe.

Los cuatro paños son de gran interés histórico como documento de su época. Narran las diferentes fases de la conquista de Arcila entre el 20 y el 24 de agosto de 1471 y la entrada en Tánger el 28 de agosto del mismo año. Todos ellos, con unas medidas aproximadas de once metros de largo por cuatro de ancho cada uno, presentan movidas escenas de estos acontecimientos guerreros y muestran, interpretados con toda fidelidad, el conjunto de soldados, armas, estandartes, elementos de guerra, barcos, ciudades, escudos y una infinidad de detalles, destacando la figura del rey Alfonso V y de su hijo el príncipe Juan. En su parte superior, largas leyendas en latín con caracteres góticos explican las escenas.

Se sabe muy poco de su procedencia. Con casi total seguridad se puede afirmar que fueron realizados bajo la dirección de Passchier Grenier, el más prestigioso marchante de arte de Tournai en la época, por encargo del mismo Alfonso V o un admirador de su entorno, con una clara voluntad propagandística. Aunque no existen documentos que lo demuestren, las similitudes con otros tapices procedentes de este taller apuntan en esta dirección.

Es incierta la forma en la que los paños llegaron a España, y existen varias hipótesis al respecto. Por un lado, podrían haber sido tomados como botín en la Batalla de Toro, que enfrentó a Isabel la Católica con Alfonso V en la lucha por el trono español; también pudieron ser un obsequio personal del rey portugués al Gran Cardenal Mendoza como gesto de gratitud por su postura a favor de los prisioneros lusos. Incluso puede que nunca llegaran a Portugal sino que formaran parte del equipaje del Rey Felipe I el Hermoso cuando vino a Castilla y que, a su muerte en 1506, fueran vendidos en pública almoneda, quedándose con ellos el duque del Infantado. Entre las varias hipótesis aventuradas, la que reúne más consenso es la de que fueron dados al rey Felipe II por Rui Gomes da Silva (príncipe de Éboli), que vino a tener, entre otros títulos, el de primer duque de Pastrana. En 1628 se les localiza en el palacio de los duques del Infantado en Guadalajara y se sabe que en 1664 fueron donados a la Colegiata de Pastrana por la familia Mendoza.

Después de su conservación curativa por la prestigiosa Manufactura de Wit de Malinas, gracias a la iniciativa de la Fundación Carlos de Amberes, los tapices han podido verse, a partir de enero de 2010 y en el contexto de la Presidencias Española y Belga de la Unión Europea, en los Musées Royaux d’Art et d’Histoire de Bruselas y en el Palacio del Infantado de Guadalajara. Se presentan ahora en el Museo de Arte Antiga de Lisboa para luego exponerse en Toledo y finalmente en la Fundación Carlos de Amberes de Madrid. Para llevar a cabo la restauración y esta serie de exposiciones sucesivas la Carlos de Amberes ha contado con la colaboración constante de la Diócesis de Sigüenza Guadalajara y el apoyo de otras instituciones: la Fundación Inbev-Baillet Latour, una de cuyas misiones es mantener y dar a conocer el vasto patrimonio histórico belga, la Fundación Caja Madrid, la Fundación Juan Entrecanales de Azcárate, la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla-La Mancha y la Diputación Provincial de Guadalajara; y en la etapa lisboeta, la Embajada de España en Portugal, Ferroser Ferrovial, Caja Duero, Caixa Geral de Depósitos y el Banco Espirito Santo.

Con motivo de esta exposición, la monografía en español sobre los tapices se ha reeditado en portugués y en inglés.