Agenda 2017 > Memoria

Los tapices flamencos de Pastrana

Musée du Cinquantenaire. Bruxelles (Bñelgica) Del 13 de enero al 14 de marzo de 2010

Lugar:
Musée du Cinquantenaire
Parc du Cinquantenaire 10
1000 Bruxelles
Fechas: Del 13 de enero al 14 de marzo de 2010
Horarios:
Martes a viernes: 9h30 – 17h00
Sábado y domingo : 10h00 – 17h00
Organiza: Fundación Carlos de Amberes
Participan en Bélgica:
Fundación Inbev-Baillet Latour
Los Reales Museos de Arte e Historia
La Real Manufactura DEWIT
Participan en España:
Junta de Castilla La Mancha, via la Sociedad Don Quijote de Conmemoraciones Culturales de Castilla-La Mancha
Fundación Caja Madrid
Fundación Juan Entrecanales
La Diputación de Guadalajara

Por iniciativa de la madrileña Fundación Carlos de Amberes, cuatro tapices flamencos de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Pastrana (diócesis Sigüenza-Guadalajara), una de las series más hermosas del final del siglo XV, han sido restaurados por las manufacturas reales DE WIT en Malinas a lo largo del 2009. La restauración ha contado con el patrocinio del Fondo InBev-Baillet Latour y de la Fundación Caja Madrid. Una vez completada, el Museo del Cincuentenario ofrece al público belga la oportunidad de admirar estos tapices excepcionales.


La historia


La Colegiata de Pastrana posee una colección de nueve tapices flamencos, seis de los cuales narran las conquistas del rey Alfonso V de Portugal. De estos seis, cuatro (con medidas de 11 por 4 metros) reflejan varias etapas en la toma de las ciudades de Arzila y Tanger por el monarca portugués (que por estas hazañas recibió el sobrenombre de “el africano”) junto a su hijo Don Juan, es decir:

  • Desembarco en Arzila (20 de agosto)
  • Cerco de Arzila (24 de agosto)
  • Toma de Arzila (24 de agosto)
  • Entrada en Tánger (28 de agosto)
Los cuatro tapices de la Colegiata de Pastrana constituyen uno de los conjuntos más valiosos del último cuarto del siglo XV, considerado como una de las joyas de la tapicería de los siglos XV y XVI. Denotan una maestría absoluta y una enorme riqueza en materiales. Además, tapices de esta época escasean, y sus motivos habituales son religiosos o mitologicos.
Los cuatro paños son de gran interés histórico como documento de su época. En su parte superior, largas leyendas explican las escenas, menos en el cuarto tapiz, que ha perdido su parte superior. Se tejieron pocos años después de los hechos representados. Tapices que narraban hechos contemporáneos eran algo muy insólito, lo que convierte en excepcional esta serie de cuatro. Además, no sólo nos facilitan información sobre los personajes que aparecen representados, sino proporcionan también datos de interés relativos a los uniformes y las armas de los portugueses y su flota. Nos muestran escenas bélicas donde aparecen soldados, armas, estandartes, combates, embarcaciones, ciudades y escudos y donde se reconocen claramente al rey Alfonso V y a su hijo Don Juan.

De Flandes a España


Se sabe muy poco de su procedencia. Con casi total seguridad se puede afirmar que fueron realizados bajo la dirección de Passchier Grenier, el más prestigioso comerciante de arte de Tournai en la época, por encargo del mismo Alfonso V o un admirador de su entorno, con una clara voluntad propagandística. Aunque no existen documentos que lo demuestren, las similitudes con otros tapices procedentes de este taller, apuntan en esta dirección.

Es incierta la forma en la que los paños llegaron a Pastrana y existen varias hipótesis al respecto. Algunos piensan que formaron parte del botín español en la batalla de Toro del 1 de marzo de 1476, que enfrentó Isabel la Católica a Alfonso V en la lucha por el trono español, mientras otros creen que el monarca portugués no los llegó a recibir nunca y que pasaron directamente al patrimonio de Felipe el Hermoso, duque de Borgoña, que se los llevaría a España al aceptar la corona de España en nombre de su esposa. El único dato que se conoce a ciencia cierta es la fecha en que fueron donados por el duque de Pastrana a la Colegiata

Muestra temporal


Expuestos normalmente en lo que fuera la Sala Capitular de la Colegiata, las obras estaban deterioradas por el paso del tiempo y por la polilla. Se encargó su restauración a la Real Manufactura De Wit de Malinas, con las tecnologías más avanzadas. Antes de que vuelvan a su sitio en la Villa Ducal, serán mostradas al público durante dos meses en el Museo del Cincuentenario, del 13 de enero al 14 de marzo de 2010 en la primera exposición que tiene lugar en el marco de la Presidencia Española de la Unión Europea.

Posteriormente los tapices regresarán a España, donde serán expuestos en Toledo, en el Palacio de Santa Cruz, desde finales de marzo hasta mediados de mayo y en Madrid, en la sede de la Fundación Carlos de Amberes durante el mes de julio, en dónde coincidirá con el inicio de la Presidencia Belga de la Unión Europea, con una posible escala intermedia en Lisboa en junio, para volver después a su sitio en Pastrana. Las muestras de Toledo y Madrid son posibles gracias al patrocinio de la Diputación Provincial de Guadalajara y de la Junta de Castilla-La Mancha a través de la Sociedad Don Quijote de Conmemoraciones Culturales de Castilla-La Mancha S.A.